Cifuentismo polaco

Como he comentado en varias veces, el Partido Popular (PP) no ha sido el único partido europeo que ha virado a la izquierda incluso en cuestiones morales, sino que ha sido una tendencia generalizada en su grupo europeo, con la salvedad del partido de Orbán, Primer Ministro húngaro.

Son varios los ejemplos: la traición de Sarkozy al movimiento pro-familia La Manif Pour Tous, el desinterés de Rajoy en derogar la Ley del Aborto, la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo por parte del partido de Angela Merkel, las posiciones pro-abortistas del Primer Ministro irlandés, el interés permanente en acoger a los llamados “refugiados”, etc.

No obstante, nos vamos a centrar en dos ejemplos que, al parecer, guardan no pocas similitudes: Cristina Cifuentes (presidenta de la Comunidad de Madrid) y Pawel Adamowicz (alcalde de Gdansk, la tercera ciudad polaca con más habitantes, también cuna del sindicato Solidaridad). La primera ha sido determinante en la deriva “progre” del PP, mientras que el segundo es una voz importante de la Plataforma Cívica (PO).

Para comenzar, cabe destacar que, la semana pasada, en dicha ciudad de la costa báltica se organizó un evento llamado “Semana de la Democracia de Gdansk”, que según denunció el movimiento liberal-conservador polaco (la asociación KoLiber), mientras que se financió con dinero público, solo se daba cabida a personalidades de ideología progresista, de izquierdas.

Esto puede contrastar, en cierto modo, con el hecho de que Telemadrid, la televisión del gobierno regional de Madrid, haya sido “remodelada” de tal forma que se ha incorporado a la directiva a la esposa del periodista comunista Ignacio Escolar y miembros de PODEMOS como el diputado Íñigo Errejón y la concejala matritense Rita Maestre -que asaltó en 2011 una capilla de la Universidad Complutense- hayan manifestado su satisfacción con todos estos cambios.

En segundo lugar, cabe señalar que dicho alcalde tiene, al parecer, bastante interés en asistir a manifestaciones del Orgullo Gay (basta con decir que fue él quien abrió la marcha homosexualista de este año en su ciudad). Mientras tanto, Telemadrid fue la televisión del World Pride Madrid 2017 (celebrado a finales de junio) y Cifuentes ha demostrado estar tan comprometida con el lobby gay que, el año pasado, aprobó una ley LGTB que impone la ideología de género, invierte la carga de la prueba y pretende censurar opiniones disidentes.

En tercer lugar, cabe destacar que, a pesar de la frontal oposición sociológica de los polacos al comunismo, el mandatario de Gdansk rindió homenaje a las tropas soviéticas que ocuparon la ciudad tras derrotar a los nazis, cuando no se trató de una “liberación”, sino de la sumisión al yugo del comunismo. De hecho, los soldados soviéticos incurrieron en asesinatos, atracos y violaciones.

Pero no solo eso. El actual gobierno polaco, presidido por los socialistas conservadores de Ley y Justicia, ha conseguido aprobar una ley para cambiar los nombres de aquellos lugares públicos que hagan referencia alguna a comunistas. Uno de estos es una calle de Gdansk dedicada al Batallón Dabrowski, una unidad de las Brigadas Internacionales que participaron en la Guerra Civil Española.

Ahora bien, mientras que, desde hace tiempo, el movimiento liberal-conservador propone que esa calle haga referencia a la ex Primer Ministro británica Margaret Thatcher (una figura clave en la caída del Telón de Acero junto a Ronald Reagan y Juan Pablo II), Adamowicz se niega a poner otro nombre a esa calle, excusándose en que esos soldados fueron “antifascistas”.

Para ser honestos y justos a la hora de opinar, ni es este político un neo-comunista ni se pueden atribuir casos similares a la política española en cuestión. Sin embargo, cabe recordar que, en 2015, Cifuentes dijo manifestar su grandísimo respeto con los comunistas, aparte de su buena sintonía con la comunista Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid.

Finalmente, hay que saber que este político polaco es uno de los más implicados en la causa de su partido para que Polonia acoja a los llamados “refugiados” (inmigrantes musulmanes). Cifuentes tampoco es contraria a dicha acogida (sigue la línea del PP).

Dicho esto, se puede concluir afirmando que la centro-izquierdización de la PO tiene patrones similares a la del PP (políticas, miembros del partido, …), habiendo que decir que ninguno de ellos es económicamente liberal (distinto es que sean menos intervencionistas que otros).


PD: Quiero trasladarle mi más sincero agradecimiento a Kazimierz Najmajer por haberme ayudado dándome información sobre lo abordado en el artículo.